Lascano, Eduardo: “Otras historias”
Infancia y madurez en la obra de Eduardo Lascano Ésta es una exposición para adultos dirigida al niño que todos fuimos alguna vez. Las obras que la componen señalan que muchas cosas esenciales lo son aunque no estén a la vista, sino en el corazón de quien las siente. De este modo nos recuerdan que el arte es una forma de que el hombre aprenda a ver con el corazón para superar laslimitaciones de sus ojos.En general entendemos que el adulto es aquél capaz de tomar decisiones y autodirigirse, que tiene múltiples responsabilidades, que actúa independientemente en las múltiples manifestaciones de su vida, cuya inteligencia sustituye a la instintividad, y que tiene la capacidad para desarrollar la fuerza ética necesaria para cumplir con sus compromisos, además de que enseña, educa y transmite valores. Si esto es así, es probable que consideremos que en la actualidad tiende a “desdibujarse” ese rol. Lascano analiza plásticamente la soledad que envuelve al hombre de hoy, preocupado por tener antes que por ser, que manipula y no comparte, abandonado al sinsentido de la faltas de valores, de amor, de amistad. Sus trabajos invitan a reflexionar sobre la condición humana y en especial sobre el mundo de los adultos, que puede corromperse. Las obras que aquí se ofrecen parecen buscar una cierta madurez en la infancia. Hay juguetes pero también imágenes propias del mundo de los adultos, y no hay niños jugando: quienes juegan son esos adultos, los únicos capaces de jugar con cosas verdaderamente importantes. En estos trabajos de Lascano se hace presente el mundo de los adultos, marcado por la oposición y el contraste. Al mismo tiempo, aparece el mundo del niño, que representa el lugar del equilibrio Así como en la infancia el dibujo puede ser un canal de comunicación entre el niño y su mundo exterior, Lascano nos invita a dibujar una puerta hacia nuestro interior.Mariela AlonsoProf. en Historia del Arte, UNLP.

































